El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición neurológica que afecta a personas de todas las edades y géneros, pero cada vez es más evidente que el autismo se manifiesta de manera diferente en mujeres que en hombres. Tradicionalmente, el autismo ha sido asociado principalmente con características observadas en hombres, lo que ha llevado a que muchas mujeres autistas no reciban un diagnóstico temprano o incluso no sean diagnosticadas en absoluto. Esto ha creado un vacío en la comprensión de cómo se vive el autismo en las mujeres, lo que puede tener un impacto significativo en su bienestar emocional y social.
Nosotros exploraremos en este artículo las diferencias clave en cómo el autismo se presenta en mujeres y hombres, las razones detrás de estas diferencias y la importancia de un diagnóstico temprano y preciso.
Diferencias en la manifestación del autismo en mujeres y hombres
El autismo ha sido tradicionalmente diagnosticado más frecuentemente en hombres que en mujeres. De hecho, las estadísticas muestran que los hombres tienen entre tres y cuatro veces más probabilidades de ser diagnosticados con TEA que las mujeres. Sin embargo, esto no se debe a que el autismo sea menos común en las mujeres, sino a que se manifiesta de manera más sutil en ellas, lo que ha llevado a que pase desapercibido en muchos casos.
A continuación, detallamos algunas de las principales diferencias en cómo se manifiesta el autismo en mujeres y hombres:
1. Camuflaje social o "masking" en mujeres
Una de las diferencias más destacadas en el autismo entre mujeres y hombres es el uso del camuflaje social, también conocido como "masking". Las mujeres autistas son más propensas a aprender y disfrazar sus comportamientos autistas para adaptarse a las normas sociales neurotípicas. Esto implica que muchas mujeres desarrollan la capacidad de imitar el comportamiento de otras personas y seguir reglas sociales preestablecidas para evitar destacar.
El camuflaje puede incluir cosas como:
- Imitar expresiones faciales o gestos que observan en otras personas.
- Aprender a mantener el contacto visual aunque les resulte incómodo.
- Seguir guiones sociales o memorizar respuestas en situaciones comunes para poder integrarse mejor en los grupos.
Si bien estas estrategias pueden ayudar a las mujeres a "encajar" socialmente, también son emocionalmente agotadoras y pueden llevar a un mayor riesgo de burnout autista. Además, el camuflaje social hace que el autismo sea menos evidente para los profesionales de la salud, lo que contribuye al retraso en el diagnóstico.
2. Diferencias en los intereses restringidos
Uno de los criterios diagnósticos del autismo es la presencia de intereses restringidos o intensos. Si bien tanto hombres como mujeres autistas pueden tener intereses intensos en temas específicos, la forma en que se manifiestan estos intereses tiende a ser diferente.
- En hombres, los intereses restringidos suelen ser más específicos y técnicos, como la obsesión por trenes, videojuegos, ciencia ficción o tecnología.
- En mujeres, los intereses intensos pueden estar relacionados con áreas más "socialmente aceptables", como la moda, la música, los animales o la literatura. Como resultado, los intereses restringidos en las mujeres pueden ser menos reconocidos como parte del autismo, ya que no destacan de la misma manera que los intereses más típicos en los hombres autistas.
3. Diferencias en la interacción social
Las habilidades sociales también tienden a manifestarse de manera diferente entre mujeres y hombres autistas. Mientras que muchos hombres autistas pueden mostrar dificultades evidentes para comprender las normas sociales o interactuar con los demás, las mujeres suelen ser más hábiles para navegar en situaciones sociales, aunque les cueste más esfuerzo.
- Las mujeres autistas tienden a formar relaciones superficiales y a tener amigos en la infancia, pero pueden no sentirse auténticamente conectadas con sus pares. A menudo se esfuerzan por integrarse y mantener relaciones, lo que puede llevar a estrés social y agotamiento emocional.
- Los hombres autistas suelen tener mayores dificultades para establecer relaciones cercanas y pueden evitar situaciones sociales por completo.
A pesar de que las mujeres pueden aparentar tener mejores habilidades sociales, este esfuerzo continuo por encajar puede ser muy agotador y puede contribuir a la ansiedad y la depresión.
4. Diferencias en los síntomas emocionales
Las mujeres con autismo suelen experimentar más síntomas emocionales, como ansiedad y depresión, en comparación con los hombres autistas. Esto puede deberse a la presión constante de camuflar sus síntomas y de ajustarse a las expectativas sociales, lo que genera altos niveles de estrés y agotamiento emocional.
A menudo, estas mujeres son diagnosticadas erróneamente con trastornos de ansiedad, depresión o trastornos de la alimentación antes de que se identifique su autismo subyacente. Esto puede retrasar aún más el acceso a un diagnóstico y tratamiento adecuado.
Razones del diagnóstico tardío en mujeres
El diagnóstico tardío o la falta de diagnóstico en mujeres autistas es un problema común. Hay varias razones por las que las mujeres autistas a menudo no son diagnosticadas o lo son mucho más tarde que los hombres.
1. Criterios de diagnóstico basados en hombres
Una de las principales razones del diagnóstico tardío en mujeres es que muchos de los criterios diagnósticos tradicionales del autismo se basan en estudios realizados predominantemente en hombres. Estos criterios reflejan comportamientos más típicos de los hombres autistas, como la dificultad para establecer contacto visual, los intereses restrictivos intensos en temas técnicos y la falta de habilidades sociales evidentes.
Dado que las mujeres a menudo disfrazan sus síntomas o tienen intereses más socialmente aceptados, no siempre encajan en estos criterios diagnósticos, lo que lleva a que sus síntomas sean pasados por alto.
2. Estereotipos de género
Los estereotipos de género también juegan un papel importante en el diagnóstico tardío del autismo en mujeres. Se espera que las niñas y mujeres sean más sociales, empáticas y comunicativas que los niños y hombres, lo que hace que los síntomas autistas en las mujeres se interpreten de manera diferente o incluso se consideren normales.
Por ejemplo, una niña que es tímida y prefiere jugar sola puede ser vista como simplemente "introvertida" o "reservada", mientras que un niño que exhibe comportamientos similares podría ser evaluado para detectar autismo.
3. El papel del camuflaje social
Como mencionamos anteriormente, el camuflaje social es una estrategia común entre las mujeres autistas para ocultar sus síntomas. Si bien esto puede permitirles funcionar en entornos sociales, también significa que sus dificultades reales pasan desapercibidas para los demás. Esta capacidad para camuflarse puede retrasar el diagnóstico hasta la adolescencia o la adultez, cuando los síntomas emocionales, como la ansiedad o la depresión, se vuelven más evidentes.
Impacto del diagnóstico tardío en mujeres autistas
El diagnóstico tardío del autismo en mujeres tiene un impacto significativo en su vida. La falta de un diagnóstico temprano puede llevar a:
- Problemas de salud mental, como ansiedad, depresión, y trastornos alimentarios, que pueden no ser tratados adecuadamente sin un entendimiento del autismo subyacente.
- Aislamiento social, ya que las mujeres autistas pueden sentirse desconectadas de los demás y luchar para encajar en las expectativas sociales.
- Baja autoestima, debido a la sensación de que hay algo "mal" en ellas sin entender por qué se sienten diferentes.
Importancia del diagnóstico y el apoyo adecuado
Un diagnóstico temprano es crucial para que las mujeres autistas reciban el apoyo adecuado que necesitan para prosperar en la vida diaria. Con un diagnóstico adecuado, las mujeres pueden recibir:
- Apoyo emocional y terapia que les ayude a manejar la ansiedad, la depresión y el agotamiento emocional derivados del camuflaje social.
- Herramientas y estrategias para manejar mejor las interacciones sociales, los entornos sensoriales y las situaciones estresantes.
- Comprensión y autoaceptación, lo que les permite comprender sus diferencias y encontrar formas de cuidar su bienestar emocional y mental.
Conclusión
El autismo en mujeres se manifiesta de manera diferente que en los hombres, lo que ha llevado a un retraso en el diagnóstico y, en muchos casos, a una falta de comprensión sobre cómo experimentan el autismo. Nosotros creemos que es fundamental aumentar la concienciación sobre estas diferencias y desarrollar criterios de diagnóstico más inclusivos que tengan en cuenta las manifestaciones del autismo en las mujeres. Con una mayor comprensión, las mujeres autistas podrán recibir el apoyo necesario para prosperar y vivir de manera plena y auténtica.